martes, 15 de marzo de 2016

Las Madamas y los Medio Pinto bailan calipso en medio de la calle

Carnaval es motivo de celebración, comparsas y alegría en casi cualquier parte del mundo, pero en el estado Bolívar tiene una connotación histórica muy especial, pues habla de una herencia, de una fusión y de una forma de compartir y expresarse muy propia de esta región, la cual está llena de los sonidos del calipso y de personajes únicos del lugar, especialmente las Madamas y los Medio Pinto; parte del acervo cultural del país que consiguió en el estado más grande, un hogar y un escenario donde desarrollarse.

El carnaval se celebra como pocas fiestas en el estado Bolívar (Foto: alcaldiadeheres.gob.ve)

Las “Madamas son la representación actual de las mujeres y jovencitas, normalmente afrodescendientes, que llegaron de las Antillas Inglesas con sus coloridos atuendos y una alegría al parecer infinita, acompañando a sus esposos que laboraban con las empresas que venían con la misión de explotar el potencial aurífero de este suelo.

Martinica, Guadalupe y Dominica fueron los principales puntos desde los cuales estas presencias, hoy tan importantes para el pueblo bolivarense, partieron para llegar a este terruño, donde se hicieron parte del paisaje y sinónimo de las festividades carnestolendas para siempre.


La fusión cultural entre los blancos ingleses, franceses y corsos, así como los negros antillanos no se hizo esperar, hasta el punto que el compendio de palabras en lengua extranjera que cada uno aprendía, dio lugar al famoso “patuá” típico de aquellos lares, y que a pesar de que ha perdido fuerza con el tiempo, aún se mantiene como ejemplo del crisol de razas y dialectos que se mezclaron indeleblemente.

Los Medio Pinto amenazaban con manchar a quien no les diera su pago (Foto: venezuelachevere.com.ve)

El “Medio Pinto” es otra importación antillana que consiguió nueva vida en Bolívar, su origen está basado en la insensibilidad social de la época, pues era una sátira de aquellos seres de baja calaña a los que no se les permitía entrar a determinados lugares o reuniones. En Venezuela, el folklore los presenta como seres pintados de negro que recorren los pueblos luego de la medianoche pidiendo “medio” (moneda de 25 centavos de bolívar) y cantando o contorsionándose para asustar a los poco generosos.

Una comparsa incluye a un número indeterminado de personas que se pasea por las calles vestidos con disfraces o representado a alguno de estos personajes, al ritmo del calipso y como parte de las celebraciones de carnaval; una muestra inequívoca de la alegría y el buen humor que reina en esa parte del país.

lunes, 22 de febrero de 2016

Adentrándose en los misterios del indomable Orinoco

Venezuela y Colombia comparten custodia del impresionante recurso natural que es el Río Orinoco, puesto que este brazo de agua se introduce en los llanos del vecino país por unos 268 kilómetros formando parte también de la vida y el desarrollo más allá de la frontera que divide ambas naciones, siendo tributarios de este otros torrentes de gran importancia como el Aragua y el Meta, haciendo parte de esta compleja súper autopista fluvial al sur de la geografía criolla.

Pequeño caño del Orinoco
El río Orinoco se encuentra al norte con lo que se llama la triple confluencia con los torrentes del Atabapo y Guaviare, de hecho, junto con este último forma un conjunto conocido como el sistema Orinoco-Guaviare que alcanza una longitud de 2.800 kilómetros.

Los comerciantes de todo el sur del país utilizaban al río padre como parte de su proceso de transporte de mercancías, ya que por medio de este se movían pieles, ganado, madera, alimentos, productos para la siembra, entre muchos otros rubros, convirtiéndolo en parte básica del aparato productor de la época, aún hoy día cumple estas funciones, pero en menor grado y trasladando solo determinados productos.


El Puerto de Angostura era para 1818 uno de los puertos locales más importantes del planeta, tanto por la cantidad de embarcaciones que salían o llegaban, como por la cantidad de negocios que se realizaban a partir de él.

Apure, Guárico, Anzoátegui y Monagas a la derecha, y los estado Bolívar, Amazonas y Delta Amacuro a la izquierda del mapa son tocados por el Orinoco en su recorrido por la geografía nacional.

sábado, 6 de febrero de 2016

Desentrañando el escudo del estado Bolívar

Símbolos regionales como el himno, la bandera y el escudo de armas, son parte del orgullo de cada región, su representación gráfica y artística, el estado Bolívar no es la excepción, pues dada su interesante historia, enorme extensión y grandiosas riquezas, es solo justo que sus íconos más resaltantes hagan gala de características tan importantes para su gente y su herencia. El en caso del escudo, en él se concentran todas las razones por las que los guayaneses aman su entidad.


La conformación del escudo es bastante sencilla aunque incluye gran cantidad de elementos, todos importantes y de gran valor expresivo; primero tenemos a una india, representativa de los aborígenes y primeros pobladores de esta región, la cual está sentada en una roca que sale de un río de oro, este peñasco simboliza la llamada “Piedra del Medio” que sobresale del Río Padre en forma de la corriente dorada, la india está inclinada sobre un ánfora que vuelca un chorro interminable en el torrente.

Ramas de olivo representando la paz rodean el escudo, mientras que sobre este, un caduceo elemento de conocimiento y salud, así como un pico propio de las actividades mineras de la zona se muestran sobresalientes, y un triángulo brillante con un ojo al centro es señal que la providencia guarda a esta tierra.


Las ocho estrellas sobre el campo azul son signo de las siete provincias que conformaban el país para 1811 y una octava que fue concedida por El Libertador a la Provincia de Guayana. Por último en la parte baja, unas cintas con fechas importantes impresas recuerdan el 5 de julio de 1811 (Declaración de Independencia), 15 de febrero de 1819, (Instalación del Congreso de Angostura) y 16 de diciembre de 1863 (Guayana se incorpora a la República Federal).

lunes, 25 de enero de 2016

El hijo del gobernador del estado Bolivar: Adentrándose en los misterios del indomable Orinoco (Parte 1)

La Piedra del Medio en el centro del Orinoco
La Piedra del Medio en el centro del Orinoco
Bolívar es tierra de paisajes y riquezas infinitas, con atractivos que saltan a la vista y cuyos pobladores se enorgullecen de vivir en una de las zonas más hermosas, productivas y visitadas del planeta; y entre las razones que tienen los guayaneses para sentirse así, resalta el río mayor, el Orinoco, la gran carretera fluvial del sur del país y cuya sola presencia provoca asombro, pero incluso los lugareños desconocen algunas de las curiosidades más sorprendentes del principal torrente venezolano.

El Orinoco tiene una extensión de unos 2.140 km y un caudal medio de alrededor de 33.000 m³/s, lo que lo convierte en el segundo río más caudaloso luego del imponente Amazonas.

Cristóbal Colón descubrió la desembocadura del Río Padre en su tercer viaje, por el año de 1498, pero no fue hasta casi medio siglo después, en 1951, cuando se empezó a explorar propiamente esta zona; otros de los estudiosos reconocidos que han visitado su caudal han sido: 
  • Ambrosio Alfinger
  • Diego de Ordaz
  • Antonio de Berrio,
  • Alexander von Humboldt.

Daniel Defoe, escritor del libro Robinson Crusoe, ubicó la isla en la que este personaje naufragaba por varios años cerca de la boca del Orinoco, pero esta no es la única vez que este ha estado presente en la imaginación de los escritores literarios, como parte del libro Green Mansions de W.H. Hudson, el personaje de Mr. Abel sigue su cauce para encontrar a su “ave-mujer”.

Vista panoramica del río 
La Piedra del Medio ubicada frente a Ciudad Bolívar en el mero centro del caudal, marca los distintos niveles a los que ha llegado el río, que se marcan en los diferentes colores del granito, hasta el punto que un árbol ubicado allí, no podía ser visto en determinados meses, pues era cubierto por el agua.

jueves, 14 de enero de 2016

La hermosa variedad animal del estado Bolívar

El caimán del Orinoco surca las aguas del estado Bolívar
Especies endémicas y representativas de la región tienen como hogar al estado más grande de la geografía nacional venezolana, pues es en el estado Bolívar donde una gran cantidad de algunos de los animales más resaltantes del país moran, se han detectado en esta región cientos de especias de mamíferos,  miles de insectos y gran cantidad de reptiles y anfibios que llenan el área, tan solo en la cuenca del Orinoco se cuentan 320 especies y subespecies de peces de las cuales cerca de 20 son únicas del lugar.

El jaguar, el mono tití, el cuspón e incluso el oso fontino, más tradicional de las zonas de los Andes venezolanos, pueden ser apreciados en Bolívar, su presencia es parte de una de las diversidades biológicas más importantes del planeta y parte de un legado natural que solo podría darse en las condiciones presentes en este estado.
El cuspón o armadillo gigante es una especie en peligro propia de esta región
El cuspón o armadillo gigante es una especie en peligro propia de esta región
Caimanes del Orinocotoninasmanatíes y tortugas Arrau hacen vida en las aguas de los ríos más importantes y otros cuerpos de agua de la zona, llenando de belleza y vida los mismos, al igual que la curbinata, el doradolau- lau, el morocoto, la palometa y la sapoara.

Las amenazas que se ciernen sobre estas especies, sin embargo, son muy grandes, algunas de estas son cazadas por su carne, sus pieles o como mascotas domésticas (para lo cual no están preparadas, por lo que duran muy poco una vez enjauladas), dado esto se han llegado a contar gran cantidad de variedades en peligro de extinción en el estado Bolívar según el Libro Rojo de Provita, principal publicación en el país que recoge la información natural de este tipo.

martes, 15 de diciembre de 2015

El hijo del gobernador del estado Bolívar: CTE Cachamay, joya de la arquitectura deportiva nacional

Copa América, uno de los certámenes futbolísticos más importantes a nivel continental y que tuvo como sede a Venezuela en el año 2007, fue razón de sobra para revivir una de las edificaciones deportivas más importantes del estado Bolívar y todo el país, por tanto lo que se conocía desde finales de los años 80 como el Polideportivo Cachamay, pasó a conocerse como el Centro Total de Entretenimiento (CTE) Cachamay, convirtiéndose de esta manera en un ícono de esta entidad y todo el país.


Puerto Ordáz la ciudad industrial y más cosmopolita del estado es el escenario perfecto para la ubicación del quinto estadio con mayor capacidad a nivel nacional ya que puede contener a 41.600 espectadores, los que pueden disfrutar de sus distintas áreas como salones para eventos, espacios comerciales y de exposición, y por supuesto, canchas deportivas de primera línea que se acunan entre el caudaloso río Caroní y las cascadas del parque Cachamay.

Mineros de Guayana de la primera división del balompié local y la selección nacional de futbol, La Vinotinto, llaman hogar a esta construcción que fue apodada en su reinauguración como un nuevo tepuy para el horizonte bolivarense, llenando de orgullo a sus habitantes y de asombro a los visitantes que llegaban para la justa deportiva.


La tecnología que rodea a este estadio está aplicada desde el sistema de audio e iluminación, la pista de carreras que rodea a la cancha de futbol, el sistema de seguridad, las facilidades para la cobertura de los medios de comunicación, la pantalla y todos los servicios posibles para asegurar que locales y visitantes vivan la mejor experiencia posible en su visita al Cachamay.

sábado, 5 de diciembre de 2015

El hijo del gobernador del estado Bolívar: Conociendo la bandera del estado Bolívar

Jesús Soto, el insigne maestro de las artes plásticas venezolanas y nativo del estado Bolívar, fue el encargado de crear la bandera del estado tal como se le conoce hoy día, reuniendo un grupo de elementos geométricos que representan las características más resaltantes de la región en un símbolo que une a todos los habitantes de la entidad bajo sus colores y que ondea orgullosa en todos los espacios públicos del estado, desplegando al viento su significado y las potencialidades de esta tierra.

Bandera del estado Bolívar, Venezuela.
La bandera consta de un campo amarillo que sirve de fondo al resto de las piezas, este además simboliza las inmensas riquezas del estado que forman parte más que importante del aparato productivo de la nación; en el centro de la bandera se encuentra un circulo verde que representa la variada y exuberante vegetación de la zona, que incluye gran cantidad de especies autóctonas y de gran servicio a la humanidad en la alimentación, medicina y cientos de usos más.

Orinoco, Caura y Caroní los tres ríos principales que corren por la geografía de Bolívar están incorporados a la composición por medio de tres delgadas franjas horizontales que recorren de lado a lado el rectángulo.

Las estrellas alineadas en la franja central son ocho de cinco puntas cada una, las primeras siete representan las siete provincias que juntas declararon la independencia de Venezuela, y la octava a la provincia de Guayana, mismo significado que tienen en el pabellón nacional.