jueves, 31 de marzo de 2016

La vida de Manuel Carlos Piar fue una gesta histórica (Parte 1)

Willemstad, Curazao, se reconoce como el lugar de nacimiento del militar venezolano y llamado el “Libertador de Guayana”, Manuel Carlos Piar, quien ha pasado a la historia por ser uno de los héroes patrios más controversiales de las páginas de los libros de historia, por razones que van desde su mismo nacimiento hasta su propia muerte a manos de un pelotón de fusilamiento ordenado por un Consejo de Guerra al mando del cual se encontraba el también angosturense, almirante Luis Brión.

Estatua de Piar frente al fuerte Ámsterdam en Willemstad

María Isabel Gómez, una mulata proveniente de la mencionada población curazoleña, llegó con su hijo a La Guaira en 1774, pero fue bautizado en una iglesia de Santa Ana en el Edo. Bolívar con fecha del 28 de abril de 1774. Sin embargo, su origen es todavía discutido por historiadores que suponen su nacimiento como un acto ilegitimo de padres de la alcurnia capitalina, su madre, sería Belén Jerez de Aristeguieta y su padre se figura entre  José Francisco de Braganza y hasta Juan Vicente Bolívar y Ponte.

Manuel Carlos Piar. Obra de Pablo W. Hernández


Manuel Carlos Piar héroe de la independencia nacionalCon Francisco de Miranda al mando, un joven Piar de apenas veintitantos años se suma a las fuerzas independentistas de manera formal, participando en escaramuzas como la de Puerto Cabello y en el de Sorondo, acaecido en Guayana en 1812, para luego de la caída de la Primera República, tomar refugio en Trinidad hasta que llamado por el general Santiago Mariño toma parte de la llamada Campaña de Oriente, donde comenzaría en realidad su mayor aporte a la causa de la libertad.

La carrea militar del que luego sería conocido como “Generalísimo Invicto” se mantuvo en ascenso durante su adultez, participando activamente en la liberación del oriente venezolano del yugo español, luego de lo cual se dedicó a una de sus pasiones, el mar, la primera escuadrilla marítima de Venezuela al mando de la cual organiza acciones contra el enemigo corriendo el año de 1813.

Simón Bolívar con quien le uniría también una gran amistad, lo aceptaría entre sus tropas, con las cuales alcanzaría el grado de General en Jefe contando con 43 años de una manera única en la historia nacional, ya que fue ascendido por sus propios compañeros de armas para luego ser ratificado por el Libertador mismo; sin embargo su condición de pardo y su rápida escalada en el mundo militar serían el principio de su caída y en gran parte razón de su deceso.

martes, 15 de marzo de 2016

Las Madamas y los Medio Pinto bailan calipso en medio de la calle

Carnaval es motivo de celebración, comparsas y alegría en casi cualquier parte del mundo, pero en el estado Bolívar tiene una connotación histórica muy especial, pues habla de una herencia, de una fusión y de una forma de compartir y expresarse muy propia de esta región, la cual está llena de los sonidos del calipso y de personajes únicos del lugar, especialmente las Madamas y los Medio Pinto; parte del acervo cultural del país que consiguió en el estado más grande, un hogar y un escenario donde desarrollarse.

El carnaval se celebra como pocas fiestas en el estado Bolívar (Foto: alcaldiadeheres.gob.ve)

Las “Madamas son la representación actual de las mujeres y jovencitas, normalmente afrodescendientes, que llegaron de las Antillas Inglesas con sus coloridos atuendos y una alegría al parecer infinita, acompañando a sus esposos que laboraban con las empresas que venían con la misión de explotar el potencial aurífero de este suelo.

Martinica, Guadalupe y Dominica fueron los principales puntos desde los cuales estas presencias, hoy tan importantes para el pueblo bolivarense, partieron para llegar a este terruño, donde se hicieron parte del paisaje y sinónimo de las festividades carnestolendas para siempre.


La fusión cultural entre los blancos ingleses, franceses y corsos, así como los negros antillanos no se hizo esperar, hasta el punto que el compendio de palabras en lengua extranjera que cada uno aprendía, dio lugar al famoso “patuá” típico de aquellos lares, y que a pesar de que ha perdido fuerza con el tiempo, aún se mantiene como ejemplo del crisol de razas y dialectos que se mezclaron indeleblemente.

Los Medio Pinto amenazaban con manchar a quien no les diera su pago (Foto: venezuelachevere.com.ve)

El “Medio Pinto” es otra importación antillana que consiguió nueva vida en Bolívar, su origen está basado en la insensibilidad social de la época, pues era una sátira de aquellos seres de baja calaña a los que no se les permitía entrar a determinados lugares o reuniones. En Venezuela, el folklore los presenta como seres pintados de negro que recorren los pueblos luego de la medianoche pidiendo “medio” (moneda de 25 centavos de bolívar) y cantando o contorsionándose para asustar a los poco generosos.

Una comparsa incluye a un número indeterminado de personas que se pasea por las calles vestidos con disfraces o representado a alguno de estos personajes, al ritmo del calipso y como parte de las celebraciones de carnaval; una muestra inequívoca de la alegría y el buen humor que reina en esa parte del país.