sábado, 3 de diciembre de 2016

El hijo del gobernador del estado Bolívar: Cerro El Toro, vitrina natural

Los imponentes miradores constituyen uno de los patrimonios naturales más importantes y visitados de la Villa del Yocoima

Desde 1970, cuando la ciudad comienza a dominar los sabanales del este se hacen comunes las caminatas hacia el Cerro El Toro, el punto más alto del Valle. Por su relativa lejanía del viejo pueblo, no era muy visitado, pero al abrirse un camino regular por Santo Domingo, los jóvenes comenzaron a excursionar hacia este hermoso paraje de cerros, vallecitos y quebradas para el baño de rigor en las cascadas y peñascos de la Quebrada del Caballo y el reposo en El Dique.

El hijo del gobernador del estado Bolívar

El Toro en toda su extensión es un libro abierto para los amantes de la naturaleza, además de sus diversos paisajes, pedregales, sabanas de paja, sabanas de chaparro, mantecos y guayabitas, selvas de galería, bosques húmedos, desde su cima se pueden observar panorámicas de ensueño.

Esta colina precámbrica, que alterna valles, promontorios de piedra, bosques de galería, quebradas, reservorios de fauna, selvas, chaparrales, aráceas, trepadoras, imponentes miradores constituye uno de los patrimonios naturales más importantes y visitados de la Villa del Yocoima, Upata en el estado Bolívar.

A un costado del bosque de galería, repleto de robles, indios desnudos, palos blancos, acacias, epífitas, y flores de montaña, estamos muy cerca de los hilos de agua, que le dan vitalidad a la quebrada de El Caballo.

El hijo del gobernador del estado Bolívar


Desde su cima el valle del Yocoima se abre a los ojos con sus centenares de cerros y variantes. Desde allí son visibles las llanuras de San Félix, el Cerro Florero en El Pao, Cerro Tomasote al Sur, Nuria al Sureste, la serranía de El Buey, los llanos de El Candado, Guacamayo y a lo lejos- pero sólo desde la década del 80 del siglo XX, el Embalse de Guri.

El recorrido por El Toro, era y es toda una aventura, ya que cuenta con dos cuevas o refugios subterraneos, que lastimosamente no han sido suficientemente investigadas y documentadas por especialistas. Cuentan que hay parte del patrimonio de los misioneros, quienes ocultaron sus joyas por temor al saqueo de las tropas del Ejército Libertador.

En fin, El Toro es leyenda y es realidad de paisajes, lamentablemente la voracidad de la agricultura, la presencia de ganado, las quemas y talas continuas están provocando su destrucción y deterioro. Podría perderse a corto plazo uno de los patrimonios vegetales, topográficos, hídricos y culturales de Upata.

El hijo del gobernador del estado Bolívar

Por El hijo del gobernador del estado Bolívar

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